miércoles, 31 de julio de 2013

El quinto hijo (Doris Lessing)



En la desinhibida sociedad inglesa de finales de la década de 1960, Harriet y David Lovatt, una pareja de clase media-alta, tienen que enfrentarse a una situación terrible. Su día a día se vuelve oscuro y desagradable, hasta tomar tintes casi apocalípticos. La reservada alegría de los Lovatt y su visión del mundo como un lugar benigno han sido sacudidas por el nacimiento de su quinto hijo, Ben, monstruoso en apariencia, anormalmente fuerte, egoísta, hambriento, brutal.


Leí este libro por  recomendación de una amiga que está a cargo de una biblioteca. Me comentó que la historia era interesante y que valía la pena leerla, máxime si era escrita por Doris Lessing (Premio Nobel de literatura 2007). Aquí les cuento mi aventura.

Cuando inicias la lectura de El quinto hijo te adentras en una historia que pudiera ser la de cualquiera, cotidiana a más no poder. Harriet y David se conocen, se enamoran y desean iniciar el proyecto de una vida juntos… vamos, desean formar una familia.

Con el paso de los años, Harriet se da cuenta que tiene la vida que siempre esperó, el marido que la quiere, que se preocupa por ella, que vuelve a su casa y que se esfuerza para que su familia esté bien…bien, de acuerdo a lo que se espera de una familia normal.

Hasta aquí, pareciera que la historia es como cualquier otra, una no ve en esta ninguna sorpresa, algo que te haga pensar que será una historia diferente. Es más, si  estás casada hasta te identificas con Harriet, o por lo menos eso fue lo que me sucedió. Te identificas con sus necesidades, con sus sueños, con sus deseos de formar un “hogar feliz”.

Harriet y David tienen cuatro hijos, hasta este punto la historia va bien. Pero sucede lo inesperado. Después de un tiempo y con cierta normalidad en esa vida que ya saben cómo administrar, hay una sorpresa: Harriet está nuevamente embarazada…del quinto hijo.

A partir de este momento, ella sabe que algo va mal, algo no es normal. Desde el inicio el embarazo le sienta pésimo, ella por momentos no sabe o no entiende qué es lo que pasa con ese ser que está formándose en su interior; siente que él le quiere hacer daño, que intencionalmente provoca que tenga un malestar más allá de lo físico. ¡Es una locura!

Aquí es donde uno se cuestiona, más si hemos sido madres, ¿no estará exagerando? Porque, obviamente, esta novela no cuenta una historia de terror o algo por el estilo; sino un suceso natural, normal en cualquier mujer: ser madre.

Incluso llegué a cuestionarme si sería posible rechazar a un hijo en estas condiciones. La autora tiene ese poder de adentrarnos en la historia, hacernos partícipes de los sentimientos de sus personajes.

Pues bien, nace Ben y desde el inicio algo sucede. Pareciera ser que está apartado de los demás, nadie lo quiere; no en el sentido de hacerle un mimo, sino que todos tienen este sentimiento de, no sé si llamarle repulsión o ganas de alejarse de él…pero nadie se atreve a decir algo.

En algún punto pareciera que pierden el control de Ben y se descarrila. Harriet no sabe si es un alivio o debe responsabilizarse... el instinto maternal es fuerte.

¿Será el entorno el que los marque, o los padres somos en algún grado culpables de las  acciones de nuestros hijos?

Espero que disfruten la lectura.

4 comentarios:

  1. ay Dios.. hay que leerlo..... pero yo soy la quinta hija en mi familia... que miedo

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    1. Bueno, hay un dicho que reza así: "no hay quinto malo". Disfruta tu lectura :)

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  2. Excelente historia, altamente recomendable... Cada una saque sus conclusiones, pero al final los hijos se van, lo interesante es saber si el entorno y/o los padres van a permitir a esos hijos, continuar o no el ciclo... Saludos.

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  3. Gracias por comentar.

    Tu reflexión me lleva a más cuestionamientos:

    ¿En qué momento, un padre decide que no puede o no debe hacer nada?
    ¿En qué momento nos damos cuenta que fallamos o que hicimos todo lo posible para formar una persona de "bien"?
    ¿Qué sucede cuando nos damos cuenta que la familia se fragmenta por las acciones de un hijo?

    Saludos.

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